Esto se refiere precisamente a los conceptos deontológicos, pragmáticos y bioéticos implícitos en nuestra práctica profesional. Aspectos filosóficos relacionados con la esencia del ser médico primero y en el contexto de una honesta práctica cotidiana, ante todo, siempre admitir la realidad de nuestros conocimientos, alcances y habilidades reconociendo en todo momento con honesta valentía el límite de los mismos.
ÉTICA EN LA PRÁCTICA DE LA MEDICINA ESTÉTICA
Estamos establecidos en la capital del estado de Michoacán, la señorial ciudad de Morelia, “joya colonial mexicana” por excelencia y declarada por la UNESCO como “Patrimonio cultural de la humanidad”, desde donde ofrecemos nuestros servicios a todo el territorio mexicano y allende sus fronteras.
Dr. Guillermo Alejandro Ireta López
Mucho muy importante destacar: estamos registrados en la Secretaría de Salud: SS/69755 y RSS/09/206/08 de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios.
BIENVENIDOS A “CLÍNICA COLOMBIA”! … Somos una institución dedicada a la medicina estética, dermatología cosmética, láser y pelo, donde particularmente nos interesa su bienestar estético y emocional.
Una exitosa década dedicada a mejorar la autoestima, confianza y seguridad de nuestros pacientes y clientes. Mujeres y hombres, nos avalan ofreciéndoles los servicios de dermatología cosmética, láser, pelo, medicina estética, rejuvenecimiento facial, programas antiedad, nutrición y dietética, cosmetología y depilación permanente, todos ellos englobados en el concepto “una sana belleza”, que tiene como único objetivo hacerle sentirse bien o lo mejor posible física y emocionalmente.




La Medicina Estética crece a la par de todas las especialidades médicas por ser una rama que en los últimos años se ha desarrollado vertiginosamente y por ello, suele ocupar importantes espacios en los medios masivos de comunicación aunque no siempre con información grata, pues a menudo se le destacan hechos lamentables y hasta funestos, todos muy negativos para su entorno.
Por estas razones quienes nos dedicamos a la práctica de la Medicina Estética debemos estar comprometidos a dignificarla en nuestro cotidiano desempeño profesional. Nunca deberemos olvidar que en este peculiar cometido va implícito un doble compromiso porque en su mayoría, nuestros pacientes por lo general serán siempre personas física y aparentemente sanas. Luego entonces duplicamos la responsabilidad que llevamos en estos casos.
Si no hay padecimiento o malestar que aliviar en nuestra tradicional investidura de curar enfermedades, resulta imperdonable convertirnos en agentes causantes de desencadenarlos como iatrogenias o exacerbar el "mal estar" estético-emocional del paciente, motivo primero de su visita al consultorio y por el cual requiere nuestros servicios como expertos en el ramo de la belleza y estética médica.

